Polaridades Transpersonales 1




Existe una trama energética que la psyché humana no logra ordenar, de por su grado de evolución, de por su educación y cultura en su desarrollo actual.

Esta manifestación se expresa a través de las energías de los planetas transpersonales: inicialmente Urano, Neptuno y Plutón. Luego porque no agregar Quirón y Lilith, quizás en un octavo inferior en potencialidad.

Básicamente, la potencia que liberan estos planetas cuando se encuentran en casas angulares (especialmente en ASC o MC) o en casa XII, por presencia o por aspecto tenso, crea una dificultad de organización psicológica en el nativo que recibe sus influencias.

Dicho de otra forma, la energía de un planeta transpersonal o de varios de ellos que impregna el nativo va a crear una distorsión acerca de cómo manejar esta energía en la Tierra, en el sistema mundano en el cual estamos viviendo a la hora actual, un sistema relativamente primitivo.

Así para hacerlo más entendible, Urano irradia CREATIVIDAD en un mundo de casillas, de normas y de leyes (un mundo gobernado por Saturno).

Neptuno manifiesta SENSIBILIDAD en un mundo donde le dicen a uno de no llorar, donde los animales son tratados de forma inadmisible y donde la Tierra está siendo tan maltratada que estamos viendo posibilidades de un futuro apocalíptico.

Plutón impregna TRANSFORMACIÓN en un mundo donde se tiene un miedo absoluto a la muerte, al cambio y a las posibilidades que van más allá de lo “científicamente” o “culturalmente” aceptado.

Así, estás energías, de las cuales se van a derivar características psicológicas muy puntuales, van a ir invadiendo la psyché del nativo creando una distorsión, una absolutización de esta energía enraizada en la dificultad de lograr armonizarla con todos los demás componentes de la psyché humana (=de la carta natal).

Es así como muchas personas sufren de dificultades para ordenar y organizar sus vidas con equilibrio, calma y estabilidad. Entender los mecanismos de las polaridades que generan Urano, Neptuno y Plutón, es el paso que dar para encaminarse hacia este equilibrio y poder sacarle más provecho a los dones y talentos que otorgan la dicha disposición de tales planetas.

La fuerza de estas influencias es extremadamente relevante en la vida de una persona que puede fácilmente, siempre y cuando están presentes en casas I, X o XII, por presencia, por aspecto tenso directo o al regente de estas casas, perderse y desubicarse cada vez que un transito repotencializa el receptáculo de dichas energías. Incluso un aspecto de tipo cuadratura hacia el sol proveniente de algún planeta transpersonal basta para crear distorsión.

Hacerse consciente de que tipo de influencias generan, hacia que polaridades se ubican, y como lograr equilibrarlas es la medicina, el elixir que permite florecer.

Sabemos que estos planetas pueden ser considerablemente devastadores pero también al origen de grandes potencialidades, todo depende de la perspectiva y del grado de consciencia con el cual se vive la vida.

De alguna forma siempre existe las polaridades energéticas, y se ven especialmente bien reflejadas en los arquetipos planetarios. Vivimos en un mundo dual, en el cual Venus y Marte, la Luna y Saturno, Mercurio y Júpiter, van a hablarnos de características que son opuestas pero complementarias. La diferencia con las polaridades transpersonales, es que el hecho de ubicarse considerablemente más en el polo Venusino de la realidad, olvidándose de Marte, no va a crear una distorsión, una problemática que va a invadir el resto de mi carta natal o de mi vida.

Antes de ir detallando cuales son las características de cada polaridad, es importante saber que podemos, gracias al esquema de la carta natal, ir viendo en que extremos de la polaridad uno se va a ubicar. Uno generalmente se ubica de un extremo de una polaridad, atrayendo el otro polo como factor de destino. Pero cuando un transito aparece gatillando la energía polarizada, se rompe el mecanismo de sostén y la persona se ubica del otro lado. Es el procedimiento que se manifiesta con más frecuencia. Pero veámoslo con más detenimiento.

POLARIDAD URANIANA

  • Sol o ASC en Acuario

  • Urano en Casas I, X o XII

  • Urano en cuadratura con ocupante o regente de casa I, X o XII

La polaridad Uraniana manifiesta una enorme energía de LIBERTAD y CREATIVIDAD. Su problema fundamente tiene que ver con la inseguridad que generan estas energías, ya que representan corrientes y flujos que van y vienen y se van, que siempre están manifestándose de acuerdo con lo novedoso, con lo inexistente, indefinido, informalizado. Así tener una gran carga de energía Uraniana en su carta natal genera esta inseguridad que podría decir "todo cambia siempre, todo muta, todo se mueve, todo lo nuevo siempre llega", con la cual es dificilísimo organizar una psyché "estable" y "organizada" que corresponde al plano de "normalidad" definido por la sociedad. Dicho de otra forma, ¿¿Cómo una persona puede organizarse si todo va cambiando, y aún más, si todo es imprevisible ? Esto sería la profunda inseguridad a raíz de la polaridad Uraniana : la inseguridad. Si todo va cambiando, ¿¿Cómo puedo yo querer tener algo estable en mi vida ? Ya lo habrás entendido, esta es la problemática mayor de esta polaridad.

Así que ante la inseguridad que genera esta disposición al cambio, a la mutación, tengo dos formas de ubicarme y esto es la polaridad misma.

Puedo querer tener todo bajo control, todo expuesto a una rutina irrompible e inalterable donde cualquier cosa que surja de la nada es un enemigo que vencer.

O puedo querer vivir constantemente en el cambio, sabiendo que en cualquier momento la vida me revienta lo que tengo establecido prefiero ser el cambio mismo en vez de tener que vivirlo.

Dicho de otra forma, o voy a maximizar lo previsible, mi lado rígido y controlador, o voy a generar lo imprevisible, siendo tan inconstante como el viento oceánico. Por un lado busco la continuidad sin falla y por el otro busco la ruptura repetitiva.

Este es el tema central de la polaridad Uraniana.

Soy cambio permanente o soy rutina inquebrantable.

Ahora si es así, tengo que saber que ninguna de estas posiciones me va a otorgar bienestar ya que en la medida que son extremos de una energía no los puedo sostener durablemente. Dicho de otra forma, si encarno el lado revolucionario, que vive en el cambio, que expresa el no-limite, que se ubica como rebelde e inconformista peleando con las figuras de autoridad, sin nunca darle importancia a lo que piensan los demás y no trata de hacerse entender, pues cada tanto Saturno va a llegar por destino e impedirle el paso tratando de ubicarle las riendas de su vida para que no llegue a la histeria. Es como si este lado de la polaridad quisiera vivir volando por allí en el aire toda la vida, en este caso Saturno le llega por destino diciéndole "véngate por acá ´que aquí hay estamos en la Tierra y hay gravedad, tu eres un humano y los humanos no vuelan", y de repente en la vida de esta persona mientras iba preparando la mochila para irse otra vez a andar por el mundo se le perdió la billetera con los papeles y no puede irse.

Por el otro lado, el lado rígido de la polaridad Uraniana, es la típica persona que tiene todo agendado, todo puesto en el calendario, maximizando lo previsible de forma que absolutamente nada pueda aparecer de forma repentina. Esta es la persona que vende seguros, que trabaja mucho, que "asegura" mucho, que niega la libertad y la creatividad remplazándola por responsabilidades y cargas. Vive inseguro, angustiado por lo que la vida pueda manifestar, y potencializa a todo costo la estabilidad. A este polo, más Saturnizado, le llega por supuesto por destino Urano. Es el típico banquero que trata la vida con tantas formalidades puestas en la rutina que de repente llega la noticia que se debe mudar a petauchnoc y la vida se debe reorganizar completamente.

Ambos polos son inseguros y rígidos, solamente que no exteriorizan las mismas condiciones.

Ambos polos tienen tendencia a estar desconectados de sus emociones, de lo contrario conectan con la inseguridad y se pone insoportable.

Por lo visto, por lo investigado, no existe una forma mágica de equilibrar los polos. Generalmente se tienen que vivir, que experimentar. Pero cuando uno sabe de astrología y sabe de polaridades transpersonales, se hace consciente de como se esta manejando estas energías, y allí, en el caso especifico de una polaridad Uraniana, trato de conectar con mis emociones, de entender el porque de mi forma de ser, el origen de este miedo al cambio, de estas inseguridades (la carta natal le brinda una ayuda especialmente precisa en esta tarea). Me cuestiono sobre mi comportamiento y trato de tenerlo consciente para empezar a dirigirme progresivamente hacia el punto de equilibrio de la polaridad, donde se que soy creativo, pero donde sé que también necesito algo de estabilidad. Y en definitiva, necesito que esta energía de movimiento, de cambio, de innovación, de creatividad y libertad, sea presente en mi vocación.

Tener esta energía Uraniana presente en mi vocación permite asegurar, en lo mínimo, que no va a ir invadiendo cada tantico mis relaciones, mis proyectos, y otros aspectos de mi vida que no necesitan de huracanes.

Baptiste Le Bras,

Director y Profesor del C.E.I.A.