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Los Arquetipos en Astrología

los arquetipos en astrologia

Los arquetipos conforman gran parte de lo que constituye el lenguaje astrológico, por lo que resulta siendo clave poder entender de que tratan.


Un arquetipo es un símbolo que alberga un conjunto de informaciones y conocimientos leíbles desde distintos planos de la realidad a través de su simbolismo. Dicho de otra forma, un arquetipo es un paquete de información. Es un símbolo que implícitamente incluye a otros símbolos. No es muy complicado entenderlo en realidad.


Desde tiempos inmemoriales, el ser humano ha buscado comprender quién es, por qué actúa como actúa y qué fuerzas invisibles lo habitan. Mitos, dioses, leyendas, sueños y símbolos aparecen una y otra vez en todas las culturas, como si una misma historia se contara con distintos nombres.A estas formas universales de experiencia las llamamos arquetipos.

Un arquetipo no es una idea fija ni un personaje concreto. Es más bien un principio vivo, una fuerza psíquica primordial, un molde invisible que organiza la experiencia humana. Lo que si resulta a mi parecer apasionante en la temática es que los arquetipos evolucionan.


El psicólogo suizo Carl Jung los definió como contenidos del inconsciente colectivo: patrones universales que todos los seres humanos compartimos y que se expresan a través de símbolos, emociones, imágenes, comportamientos y relatos.


El inconsciente colectivo, a su vez, es un paquete aún más grande que alberga todos los contenidos, los saberes y las experiencias de la humanidad desde el origen de los tiempos hasta el día de hoy.


La astrología es, entre muchas otras cosas, un sistema simbólico-arquetipal. Los planetas no “causan” acontecimientos, sino que son representados por arquetipos, los cuales permiten identificar y definir las características interpretativas de cada una con más facilidad.


El zodiaco, por su parte, describe doce grandes escenarios arquetípicos donde estas fuerzas planetarias se expresan. Los doce completan un ciclo simbólico perfecto. El hecho de que sean -precisamente- arquetipos permite entender porque no se pusieron 88 constelaciones en la eclíptica en vez de 12, porque no se sumo Ofiuco (o el septenario) y muchas más….



Así, una carta natal no habla de hechos fijos, sino de qué arquetipos están activos en una persona, cómo dialogan entre sí y de qué manera buscan ser vividos conscientemente.


Por ejemplo, Marte representa el arquetipo del Guerrero. Todos tenemos por dentro un guerrero, una guerrera. ¿Cuál es el papel de un guerrero, sus funciones concretas dentro del lenguaje simbólico? Actuar, confrontar, decidir, cortar, defender atacar, lanzarse, iniciar, correr riesgo, luchar… Ahora si el planeta define el Qué del arquetipo, el conjunto de la carta natal informará sobre el cómo, el dónde… con cada vez más precisión alejándonos de la lectura de un arquetipo generalista para ir hacia lo más especifico y contundente. Se va a ir complejizando y enriqueciendo mucho la lectura y la interpretación, pero la base, la raíz, sigue y seguirá siendo el conocimiento de los arquetipos.


Los arquetipos evolucionan, cambian. Si. ¿Por qué? Porque hacen parte de ese conjunto de información que pertenece al inconsciente colectivo, que conjuntamente la humanidad permite evolucionar. Por ejemplo, Marte representa a los hombres, Venus a las mujeres. Si esto fue cierto por milenios, no estoy tan cierto que lo siga siendo por mucho más tiempo. Marte representaba a los hombres antes, pero hoy día las mujeres trabajan, pueden ser militares, lideres y empresarias, así mismo como los hombres pueden mostrar su lado más femenino, su dulzura y sensibilidad. Esto no existía antes, pero evolucionó la humanidad y los arquetipos se transforman. Así se observa también desde los más practico analizando tránsitos y progresiones que están activas bajo el protagonismo de determinado planeta, por ejemplo Venus. Antes nos hablaba de la mujer, de una mujer. Hoy no necesariamente. Pero si, aún nos habla de la energía femenina, asociada con la sensibilidad, la armonía, la dulzura y la sensorialidad […]. Un día, Venus ya no hablará de la energía femenina, porque quizás nos habrá una separación entre hombre y mujer desde lo simbólico o lo psicológico.


Aún así, antiguamente, existían desde los mitos mujeres que encarnaban claramente el arquetipo de Marte, como por ejemplo las Amazonas.



Otros arquetipos se van transformando, pero no pueden cambiar por completo, por razones biológicas. La Luna siempre será la madre. Porque por más que el padre se quede en la casa, cuide los hijos, haga de comer y responda ante las necesidades psico-emocionales de los niños, no puede ni parir ni amamantar, ni tampoco menstruar. Ahora en el mundo moderno, niño nacen sin mama (emocionalmente hablando) pero con dos papas. Se complejiza la dinámica, pero es asunto de otro artículo.


Jung estableció doce arquetipos que todos tenemos adentro, en diferentes condiciones. Estos arquetipos no resultan siendo útiles a la Astrología ya que de por si la Astrología alberga un contenido mucho más extenso y rico. En realidad, la Astrología de por si misma es ampliamente suficiente como lenguaje arquetipal para como inventarnos nuevos arquetipos, pero podemos efectivamente establecer correspondencias simbólicas entre distintas imágenes que albergan de por si una gran cantidad de información.


Es lo que por ejemplo se trató de hacer con la Luna. Fuera del contexto Astrológico, algunos autores, psicólogos, investigadores o terapeutas han querido atribuir a cada fase lunar un arquetipo, ya sean 4 u 8.


·        La Luna Nueva (oscura) queda con el arquetipo de la Anciana, la Hechicera.

·        Luna creciente : la Doncella

·        Cuarto Creciente : La Aprendiz o la Guerrera Joven (sota)

·        Gibosa Creciente : la Artesana

·        Luna Llena : La Madre, o la Reina

·        Gibosa Menguante : La sacerdotisa

·        Cuarto menguante : la Sanadora o Curandera

·        Luna Balsámica : La visionaria o Mística



Desde estas posibilidades, se derivaran saberes e informaciones claves que son extraíbles del arquetipo de la Anciana (luna nueva). Ahora bien, si algunas cosas parecen interesantes, habría que tener un buen pensamiento critico (y constructivo) para poder discernir lo que tiene utilidad de lo que es meramente llamativo sin resonancia (el mundo de hoy esta lleno de ello).


En Astrología los Arquetipos se vuelven más específicos, más precisos gracias a las entrañas vinculares del lenguaje Astrológico, de por su completitud y su complejidad.

Por ejemplo, si Venus represente -entre otras cosas- la capacidad artística, la capacidad de complementarse, de amar, de abrirse, de gozar y seducir, registrar felicidad y disfrutar sensorialmente, de poder expresar dulzura y armonía, esteticismo y diseño […] estas son funciones que caben dentro del arquetipo de la Diosa de la Belleza (Afrodita – Venus).


En su posición por signos zodiacales, este arquetipo se va a volver más específico. Por ejemplo, podríamos tener unas características propias de cada una de estas posiciones que en este caso para no alargar demasiado el articulo plantearíamos como una profesión o un camino de realización adaptado a este arquetipo:


Venus en Aries : Empoderamiento femenino

Venus en Tauro : Chef o Banquero

Venus en Geminis : Community manager

Venus en Cáncer : Bienestar familiar o Jardinero

Venus en Léo : Modelo o Influencer

Venus en Virgo : Costurera, artesano

Venus en Libra : Cosmetólogo o Abogado

Venus en Escorpio : Terapeuta de pareja o sexóloga

Venus en Sagitario: Filosofía o Turismo, Baile

Venus en Acuario : Azafata o Digital nomad

Venus en Piscis: Músico o Artista místico



Ahora esto nada más introductorio y necesariamente reduccionista se volverá profundamente apasionante cuando lo enriquecemos y sintetizamos con posiciones en casas y en aspectos…


Los arquetipos evolucionan, porque la mente colectiva de la especie humana va evolucionando: comprendiendo, transformando. Es deseable, profundamente deseable que sea así, y nos permitirá no siempre tener una visión de la muerte como un proceso negativo, denso, que genera temor, pánico, y que hace que nos ubiquemos desde el control… esto, por ejemplo, tendría que ver con el arquetipo de Plutón. Un día, espero que podamos asistir a un funeral vestidos de blanco (risas).


Así por cierto nadie puede pretender que estos arquetipos no sean justos o útiles, y cada uno y cada una deberá encontrar el significado verdadero de su búsqueda profunda, pero queda claro que el arquetipo afecta la dimensión simbólica, y puede ser trabajado tanto a nivel de autoconocimiento, de comprensión de ciclo, así como también en procesos terapéuticos, rituales y mucho más.


La Astrología es la ciencia de los arquetipos por excelencia, porque no solamente los describe, sino que los ubica a la raíz misma del lenguaje simbólico y oracular más consultado en la historia de la humanidad, pero también y sobre todo porque no nos quedamos en una generalización del arquetipo sino que lo trabajamos a fondo para interpretar con el máximo de precisión y profundidad, sin perder la practicidad que al fin y al cabo se está buscando.


Hay una magnifica resonancia sincrónica entre relatos mitológicos, características astronómicas, correspondencias interpretativas y simbolismo arquetipal que permite evidenciar la veracidad de la existencia de los arquetipos, así que, sin más, invito a cada uno y cada una que quiere saber a estudiar Astrología.


Una practica interesante, por ejemplo, desde una visión Astrologica es mirar una película – especialmente resonante como las de Disney- y tratar de ponerle un arquetipo en cada personaje. Es lo que hicimos con la película del ENCANTO, y pueden consultar el articulo allí mismo en la plataforma del CEIA.



¡Saludos!

 
 
 

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