¿ La carta natal cambia ? ¿ Se puede leer varias veces ?




La carta natal no cambia. Es un mapa del cielo como era cuando un ser o una situación nació, y como tal es estática, inerte en apariencia.


No obstante, si la carta natal permanece igual en apariencia, las búsquedas del que consulta el astrólogo o la astrología cambian de forma permanente de acuerdo a su evolución. Sus cuestionamientos se orientan hacia distintos horizontes y como tal va entendiendo y reconociendo parte de la carta natal que no había contemplado, o sencillamente va contemplando las mismas energías y disposiciones cósmicas con una mirada más profunda, más consciente de sí.


Repetimos siempre (y es la razón por la cual nos dedicamos a la enseñanza) que no existe nadie que pueda llegar a entender la carta natal como el mismo nativo, porque las energías que lo componen quedan profundamente enraizadas en si y por esta razón logra comprender con mucha más autenticidad el significado de lo que puede aprender a leer. Incluso, nosotros afirmamos que es por medio de la comprensión verdadera y autentica de su carta natal propia, que el alumno se convierte en verdadero astrólogo, y eso no lo crean así de simple, puede tomar muchísimos años. No es por nada que los astrólogos generalmente tienen una edad más avanzada que en otros dominios como el diseño, la arquitectura etc.


La Astrología exige saber, conocimiento, madurez y, sobre todo, haber recorrido mucho camino propio, o mejor dicho, tener peso en la cola.

Para regresar a nuestra interrogación inicial, entonces podemos afirmar que la carta natal es estática, no se mueve, no cambia, pero el punto de vista del observador si lo hace, y tal como lo sabemos muy bien, si cambias la perspectiva todo cambia.

Adicionalmente, existen tránsitos, progresiones, revolución solar, lunar y muchas otras técnicas que permiten comprender el movimiento real o simbólico de los planetas que se interrelacionan con la carta natal permitiendo abrir y manifestar determinadas energías en determinados momentos. Dicho de otra forma, la carta natal inicialmente no puede expresar su potencial verdadero, por la sencilla razón que desde feto hasta el primer retorno de Saturno (29 años) estamos en crecimiento y no podemos expresar energías propias. Es obvio cuando hablamos de un niño de dos años, no va a lograr expresar la totalidad de su potencial creativo.


Desde luego la conciencia va a tomar mucho tiempo, y muchas experiencias (es decir mucho Saturno), para empezar a apropiarse auténticamente de lo que es. Del inconsciente, quedará reprimido una gran cantidad de energías que por razones culturales, educativas, religiosas […] y demás no habrán tenido la oportunidad de expresarse y se habrán proyectado en situaciones aparentemente externas a lo que somos, y en personas aparentemente desvinculadas de nuestro yo individual. Todo esto en realidad es ilusión, porque somos parte de un tejido del cual nadie esta desligado.


Entre más maduramos y nos hacemos conscientes de lo que somos, mejor nos apropiamos de nuestra carta natal.


No nos hagamos ilusiones, tomará mucho tiempo para realmente hacerse cargo de lo que nos comparte la carta natal, pues dependiendo de nuestros niveles de consciencia y de profundidad podremos recortar muchísimas dimensiones de la misma, así como las capas de una cebolla gigante que vas pelando eternamente. Y si, como la cebolla, es muy probable que la carta natal te haga llorar (jajaja).

Descubrirse, conocerse, aceptarse, es camino de toda una vida. Y solamente se logra con la calma.


En definitiva, uno consulta a menudo, a veces una vez al año, a veces más, a veces menos. Lo importante es hacerlo cuando se requiere.

La revolución solar es especialmente interesante para permitirnos darnos cuenta de lo que viene en el año entrante, y como tal disponerse a sacarle beneficio y provecho a los procesos que se avecinan.