La Casa VIII




Es una casa difícil. Difícil de interpretar a veces, razón por la cual se escribe este artículo. Pero también difícil de vivir, pues las personas que la tienen muy activa o poblada generalmente no la tienen muy fácil. No obstante, como todo en Astrología, es relevante contextualizar y observar cada carta con atención y precisión, sin afán de sacar conclusiones condicionantes que no tengan el propósito de ayudar el consultante a empoderar su libre albedrio y a mejorar su grado de autoconsciencia.


Vamos viendo la casa VIII pero como siempre, recordamos que en la interpretación que le damos, solamente podemos entregar unas pocas pautas y reflexiones sobre lo que encarna esta casa, y sobre la manifestación de los planetas en ella.


La Casa VIII es la más tenebrosa, la más explosiva de lejos, la que duele y que deja huellas y rastros muy profundos en la vida. Inicialmente podríamos constatar que allí vamos a observar un nivel de intensidad muy alto, digno de Escorpio o Plutón (simbólicamente asociado con esta casa). Dicho de otra forma, los planetas que tienen potestad en esta casa van a tener una intensidad muy alta, es como si fuesen descontroladamente poderosos, por lo cual esta exageración va a generar distorsiones en la conciencia y manifestaciones complejas. Es más, esta intensidad va a generar un cierto comportamiento de represión / explosión en relación a la energía de la cual se trata. Inicialmente se encuentran las esferas más complejas de laborar dentro de nosotros mismos, porque justamente dado a la potencialidad que tienen, van a generar desde la edad más temprana (y como tal inconsciente), manifestaciones dolorosas. Justamente en la medida que la influencia del planeta es significativamente potencializada, esta va a invadir la energía de los demás, creando a menudo una cierta fusión energética y grandes problemáticas que emergen desde luego.


Así esta casa representa los accidentes, los traumas, las heridas que dejaron rastro en nosotros y a menudo en los demás. También y por extensión representa la sexualidad como acto de fusión, como energía precisamente intensa, tántrica. Los deseos inconscientes, reprimidos o ocultos por razones que sean se encuentran allí, así como también todas las emociones que se originan en la matriz del sufrimiento: culpas, arrepentimientos, juicios, juzgamientos. Todo aquello que, de alguna forma, cause un profundo maltrato, un desgarramiento que deja en las profundidades un bloqueo. Así, sin duda alguna existe un factor que allí reina sobre esta casa: el miedo.


Entonces en primera instancia, tendremos todas las experiencias traumáticas sobre las cuales no tenemos ningún poder. Esto sucede principalmente por dos razones: porque cuando las vivimos somos demasiado pequeños para manifestar esta energía nuestra por lo tanto se tiene que proyectar hacia fuera, o porque la intensidad con la cual se manifiesta determinada energía (planeta) es demasiado arrastradora como para que yo logre tener algún control sobre ella. En este ultimo caso necesitaré ayuda de otros.


En segundo lugar, esta casa va a representar nuestras crisis profundas y todas las transformaciones psicológicas que vamos a vivenciar. Lógicamente, una crisis se detona cuando emerge de las profundidades temas no resueltos que no puedo soportar más, esto es básicamente plutoniano. Estas crisis pueden, según los temas específicos de los cuales vamos a estar hablando y también según el grado de consciencia de la persona, llegar a ser episodios de profunda purificación, liberación y sanación, o, al contrario, arrastrar del inconsciente oscuro más materia prima con la cuál volver la experiencia insoportable y empeorar las condiciones de vida. No podemos enjuiciar lo que ocurre, porque nadie se puede realmente poner en los zapatos del otro, pero además porque se requiere de una disposición muy especifica para entregarse a un verdadero proceso de curación. Se requiere de gran valor.


Especialmente hablando de este último, las personas que albergan en su casa VIII muchos planetas generalmente van a ser muy “solidas”, “sobrevivientes”, “muy capaces”. Esto no por nada, sino porque es con fuego que se forja los metales los más resistentes.

De aquí que sale una expresión muy reflejada en las posibilidades que se ofrecen a raíz de experiencias de casa 8 : “las personas más luminosas son las que le sacaron más provecho a los momentos más oscuros de su vida”.


Esta casa también es muy conocida por ser la casa de la muerte. A esto no le doy mucha importancia. Uno se muere físicamente una sola vez en la vida (si, no es un chiste), y como tal, la casa VIII puede dar muchos momentos de muerte espiritual o simbólica que se ve reflejada en lo anteriormente dicho: momentos de crisis, de renacimiento, de transformación. Porque en lo profundo la muerte no es el final, es un proceso de transformación. No obstante, los miedos que pueden generar las ideas y creencias relacionadas con la muerte o etapas de mucha cercanía a la muerte son bien reales y se viven muchas veces, por no decir de forma casi permanente.


He visto cartas de personas difuntas a edad temprana o mediana sin mucha población en casa VIII, pero definitivamente he visto muchos asuntos relacionados con la muerte física alrededor de las personas que tienen esta casa muy manifiesta. Dicho de otra manera, la energía de transformación que tiene la persona con la casa VIII muy potente va a atraer naturalmente casos de muerte por extensión de su energía.


En este último punto tenemos que entender que nuestra carta natal no actúa de forma autónoma, individual y separada de los demás. Cada carta es parte de un tejido vincular donde se correlacionan energías en determinados momentos, por pura y perfecta atracción, reflexión y sincronicidad.


Si en esta casa se tiende a mezclar energía propia en asuntos de los demás, pues es valido entender que el dinero, siendo también una energía, en este caso perteneciente a los demás y con el cual voy a tener interacción va a aparecer en esta casa. Así, todos los asuntos de movimientos de dinero a través de terceros van a estar evidenciados por esta casa: préstamos a terceros, créditos bancarios, inversionistas, deudas, robos, el dinero ganado por “suerte”, las rentas y pensiones o los impuestos cobrados. ¿Qué mejor ejemplo que este para entender el funcionamiento de esta casa? Lo que nosotros mezclamos, fusionamos, entrelazamos con los demás aparecerá en esta casa, de aquí podemos entender porque aparecerán experiencias sexuales aquí. Entonces me preguntarán lo que diferencia la sexualidad de casa 5 con la de casa 8. Básicamente, la casa 5 va a expresar el gozo, el disfrute, lo creativo. La casa 8, a diferencia, refleja la potencia que se exacerba de la fusión de los cuerpos como acto trascendental. No se busca en casa 8 el simple placer, la distracción, el acto procreativo sino algo mucho más profundo e intenso. Esta es básicamente la diferencia. La casa 8 fácilmente puede entrenar experiencias de obsesión, de fanatismo, de entrega absoluta por lo cual existe un desbalanceo completo del orden energético que llevará a experiencias de corte, de ruptura, muy dolorosas.


Observando las distintas relaciones establecidas entre la casa 8 y las demás casas por medio de un o varios planetas se podrá tener más precisión e información sobre los temas más presentes y resaltados. Así, la interacción de la casa 8 con casa 5 puede hablar con más evidencia de sexualidad, mientras que la casa 8 con la 2 de bienes materiales, la casa 8 con las 12 experiencias de carácter subconsciente, karmico y traumático etc.

Esta reseña pequeña no pretende describir completamente esta casa, pero entender su funcionamiento básico. Si entendemos la relación entre todos los asuntos de una casa, nos es más natural y fluido entregarnos a las interpretaciones.


Se pierde toda la riqueza que existe en el ser humano tomando aspectos por separado y justamente, la tarea fundamental y probablemente la más compleja del Astrologo, es sintetizar y unificar la información para darle sentido. No existe un aspecto astrológico por aparte de los demás. Son partes de un mismo tejido, así mismo como no existe un ser humano individual, somos partes de un mismo tejido. Así mismo no existe un planeta individual, son partes de un mismo tejido, y así, sucesivamente hasta el más allá.

Desde luego es al estudiante o al profesional realizar las respectivas analogías para entender de que forma se van a expresar las características de cada planeta allí presente.